
En este espacio seguro queremos que sepas que el abuso sexual infantil es un problema que los adultos deben prevenir y detener. Ningún niño, niña o adolescente tiene la culpa ni debe cargar con esa responsabilidad.
Aquí encontrarás información sencilla para entender qué es el abuso, cómo identificarlo y qué pueden hacer los adultos para protegerte y apoyarte. Recuerda que siempre hay personas que te escuchan, te cuidan y están para ayudarte.
Nadie tiene derecho a lastimarte ni a hacerte sentir miedo. Tú mereces vivir con respeto, cuidado y seguridad. Estamos aquí para acompañarte y para que juntos construyamos un lugar donde todos puedan crecer protegidos.
¿Y qué pasa si decides contar lo que está pasando o hacer una denuncia?
Las personas que reciben las denuncias están para ayudarte, te tratarán con respeto y te explicarán tus derechos y los pasos que seguirán.
Si eres niño, niña o adolescente, tú decides si quieres contar lo que sucede y puedes hacerlo con un adulto que confíes o sola/o. También un adulto responsable puede hacer la denuncia por ti, si lo prefieres.
La denuncia se hace en un lugar seguro y privado. Quien te escuche anotará lo que digas sin presionarte ni hacerte contar algo que no quieras o no recuerdes.
¿Dónde puedes denunciar?
Puedes llamar al FONO NIÑOS 147, un servicio telefónico gratuito donde niños, niñas y adolescentes pueden hacer denuncias.
Es un servicio telefónico gratuito y confidencial de Carabineros de Chile, creado como una instancia preventiva de orientación y apoyo especialmente dirigida a niños, niñas y adolescentes que sean víctimas de amenazas o vulneración de sus derechos.
Por medio de la línea telefónica, personal especializado acogerá sus requerimientos, entregándoles orientación y concurriendo en su auxilio cuando corresponda.
También puedes acudir a la Policía de Investigaciones (PDI) o a la Fiscalía en tu comuna.

El abuso sexual infantil sucede cuando una persona, que puede ser un adulto o alguien de tu misma edad, ya sea familiar o desconocido, toca o hace cosas con un niño, niña o adolescente que no están bien y que dañan su cuerpo o sus sentimientos. Esto puede ser tocar partes privadas del cuerpo, hacer que el niño o niña toque a otra persona, mostrarle imágenes o comportamientos sexuales, o pedirle que guarde secretos sobre estas cosas.
Es importante saber que el abuso sexual nunca es culpa del niño o niña, y que nadie tiene derecho a hacerte sentir miedo, vergüenza o dolor. Los adultos deben protegerte y cuidarte para que estés seguro/a y puedas crecer feliz.
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